viernes, 4 de mayo de 2018

Etapa 6 (3/5). Mompía - Comillas.

Etapa 6 (3/5). Mompía  - Comillas. 58 km. 1065 m de desnivel.

Hoy el planteamiento de la etapa era de recuperación y llegar pronto a Comillas para reparar la bici. 

Nos levantanos y, aunque está nublado no llueve. Mientras desayunamos, empieza nuevamente a llover,  lo que nos hace maldecir éste tiempo del norte. Desayuno al nivel del hotel, muy buen trato de los dueños,  por lo que es un hotel totalmente recomendable para el Camino o para estar unos días., Hotel Alcamino


Cuando terminamos de preparar las bicis para de llover, lo que nos anima en este inicio de etapa. Empezamos a notar el cansancio y cualquier excusa es útil para animarnos. Nuestro "team manager" nos ayuda con los preparativos y nos infunde ánimos.  Cuanto lo vamos a echar de menos a partir del sábado.

La mayoría de la etapa transcurre por carretera o pistas asfaltadas,  pero es un continuo sube y baja rompepiernas, con algunas rampas duras. Llegamos a Puente Arce y atravesamos su bonito puente y aprovechamos para comprar sobaos y llevarlos en las mochilas.


Con tramos de ascensos largos y en ocasiones duras rampas, llegamos a Mogro, desde donde tenemos bonitas vistas.


Desde aquí, bajamos por una pista recta al lado del gasoducto, hasta Requejada. Es una buena solución sobre todo para las bicis, pero para lo peregrinos debe ser pesada y nada atrayente paisajísticamente. Como no podía ser se otra forma, empieza a llover con bastante insistencia en este tramo y volvemos a estar empapados. A la salida del pueblo aprovechamos para tomar algo caliente en un bar.

Para de llover y seguimos sin más incidencias hasta Santillana.



Es la una y decidimos parar a comer. Llamamos a Juan Carlos para que venga, y mientras, aprovechamos para sacar dinero del cajero y para realizar una mini ruta turística






Comemos muy bien, incluido Cocido Montañes.

Para purgar  nuestra osadía, salimos de Santillana por una larga cuesta, al principio empedrada, para dificultarlo un poco mas.

Juan Carlos nos dice que la opción de dormir en El Tejo es complicada, ya que el alojamiento, está en lo alto de una montaña,  por lo que optamos por Comillas.

Hace sol  y aunque estamos cansados vamos a buen ritmo, con algunas rampas durísimas, que como siempre se nos atragantan y Quim decide no sufrir mas y en estos casos hacer empujing

Mi bici cada vez funciona peor lo que me hace dudar que llegue a Comillas, y la de Jordi se queda  sin freno delantero. En Cobreces en la entrada, el Camino muestra dos opciones, una por la carretera y otra por la derecha. Elegimos la segunda opción porque es la que está en mí track. ERROR, desciende hacia la parte baja del pueblo de forma abrupta, no muestra nada, salvo una fuente, y vuelve a subir de forma abrupta y casi no ciclable, para salir al lado de la iglesia de San Pedro. Es una barbaridad tomar esta opción para las bicis.

Llegamos a Comillas,  donde Juan Carlos ha conseguido habitaciones en La Solana  Montañesa.


Sin ducharme, salimos Juan Carlos y yo hacía Cabezón de la Sal, que está a 10 km, con la bici para intentar arreglarla. En bicicletas Jose Fernández me dan dos opciones para solucionar la rotura del núcleo, opto por cambiar la rueda ya que es la que me ofrece más garantías.  Además aprovecho y me compro unos guantes, los que llevo están destrozados, y una luz posterior, la mía está en las últimas, también compro pastillas de freno y unos guantes para Jordi. En una hora tema zanjado. Genial las explicaciones y el trato  de Pepin. Un 10.

Volvemos a Comillas y mientras me ducho, Jordi le cambia las pastillas de frenos a su bici, y un nuevo problema, el eje posterior  no rosca.  Juan  Carlos  y Jordi  van  a Cabezón  y Pepín nos vuelve a solucionar el problema. Esta vez hasta nos da su número de WhatsApp por si mañana tenemos algún problema .

Salimos a cenar y está casi todo cerrado. Al final, encontramos el Hostal Esmeralda, donde cenamos de coña, muy bien atendidos por el dueño y su hija.

Llamadas a la familia,  escribir la crónica y a dormir.  Parece que mañana no lloverá