viernes, 11 de mayo de 2018

Etapa 13 (10/5). Castroverde - Melide

Etapa 13. Castroverde - Melide  (10/5). 71 km. 1.206 m de desnivel.

Nos levantamos y desayunamos en la Pensión Cortes, justito como toda en la pensión 

Nos esperan más de 70 km, con una subida a falta de 15 km, que nos hace pensar que con el cansancio acumulado nos hará sufrir.  No calculamos llegar hasta después de las 6, aunque la primera parte del recorrido parece bastante asequible.

Salimos con el día nublado y fresquito, el recorrido es mucho más agradable que el de días anteriores, por caminos entre bosques de castaños y robles, con tramos de carreteras locales, alguna subida dura,  pero nada que ver con los días anteriores,




Castaños centenarios,  y un paisaje que ayuda por fin a desconectar y disfrutar del paisaje pedaleando. Pasamos por numerosas aldeas y nos vamos acercando a Lugo. Justo a la entrada de  Lugo hay varios postes indicando que faltan 100 km para Santiago



Llegamos antes de las 11 de la mañana, con 22 km realizados, con frio, por lo que buscamos una chocolatería donde entrar en calor.






Recorremos una parte de Lugo  para salir por el puente que cruza el Miño




Salimos de Lugo por una dura subida que nos deja bastante tocados. Cada vez que empieza una subida, la iniciamos con dolor de piernas. Avanzamos relajadamente, con alguna subida y bajada intensa, hasta llegar a San Romao, donde está el Albergue o Candido. Es la una de la tarde y decidimos parar a comer.



Cómo siempre el hospitalero nos dice que hasta Melide hay tres subidas duras y luego el resto bajada.  Miedo me da

El recorrido se hace más rompepiernas que por la mañana apareciendo rampas mas duras hasta llegar a la temida Serra da Seixa,que separa Lugo de A Coruña.


Superamos este escollo mejor de lo esperado, aunque tiene sus rampas y descendemos a Melide,  donde llegamos pasadas las 17 h,  mucho antes de lo esperado.

Tomamos posesión de la habitación triple, ducha, reservamos hotel para mañana en SANTIAGO, y coche para volver a Barcelona.  Nos llevamos la ropa para hacer la colada y mientras, decidimos cenar en la pulpería Ezequiel, que está en frente de la lavandería. Cena por todo lo alto, para celebrar que ya solo nos falta un día. Durante la cena, el vino nos ayuda a recordar los duros momentos que hemos pasado y como no añoramos a nuestro querido Juan Carlos,  un brindis por él, también éste es su Camino.




Vuelta al hotel y a descansar. Mañana última etapa, y como siempre, sentimientos encontrados,  por fin acabamos,  pero que lástima.